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Dólares y yardas: guía para entender los movimientos de la Agencia Libre

A partir de hoy lunes 13 de marzo, y durante toda la semana, estaremos leyendo, escuchando y viendo una gran cantidad de movimientos de jugadores que se contratan en nuevos equipos, llenando de esperanza a las aficiones que los reciben. Para no ser arrastrados por la marejada de noticias y reportes que traerán los siguientes días, aquí te ayudaremos a comprender un poco más allá de los encabezados, te daremos elementos que te ayudarán a analizar entre dólares y yardas.

Vamos a usar un caso ficticio para ir encontrando definiciones y explicaciones. Partamos de un reporte muy parecido a lo que leerías de parte de tu insider favorito.

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Primera pregunta: ¿Por qué John Doe pudo contratarse con un equipo diferente? La respuesta corta es porque es agente libre. Ahora la pregunta lógica de seguimiento es: ¿cómo es que un jugador se convierte en agente libre? La vigencia de su contrato debe terminar para el día en el que inicia el año de la liga, la fecha usual es el 15 de marzo a las 4:00 pm, tiempo de New York. A partir de ese momento comienza oficialmente el periodo denominado Agencia Libre.

Sin embargo, no todos los agentes libres son exactamente iguales. Hay tres categorías de acuerdo con el tiempo que han pasado en la liga. Los hay de Derechos Exclusivos, Restringidos y Sin Restricción.

Los de Derechos Exclusivos (Exclusive Rights Free Agents o ERFA) son los que han acumulado un máximo de dos temporadas en la liga. Estos jugadores pueden negociar solo con el equipo que les ofreció su anterior contrato, en caso de no recibir una oferta de su parte, se convierten en agentes libres sin restricciones.

Los Restringidos (Restricted Free Agents o RFA) son los que tienen tres temporadas acumuladas. En su caso, el equipo que les dio el contrato anterior, asigna una oferta calificada (tender) de primera, segunda o ronda tardía. Así, en caso de que reciban una oferta de alguien más, ellos pueden decidir entre igualarla y quedarse con el jugador o no igualarla y recibir una compensación de ese nivel de parte del nuevo equipo.

Finalmente están los Sin Restricción (Unrestricted Free Agents o UFA), en esta categoría caen la gran mayoría de los nombres más atractivos. Ellos pueden negociar con cualquier equipo y emplearse con el que más les convenga sin mayor compensación para el equipo que los deja ir.

Ahora vamos a concentrarnos en el momento en el que se publica el reporte de nuestro insider favorito.

Momento-de-Tweet

Un momento, habíamos establecido que un jugador se convertía en agente libre el 15 de marzo, entonces, ¿por qué esto se está reportando más de 48 horas antes? Pues resulta que existe un periodo de negociaciones previo al inicio de la Agencia Libre al que se le llama "legal tampering".

Si nos apegamos al pie de la letra, este término constituye todo un oxímoron, ya que la palabra tampering implica el involucrarse en tratos o negociaciones ocultas para influir en un resultado, lo cual de legal, no tiene nada.

Este periodo existe, sin embargo, gracias al hecho de que la regulación de la NFL prohíbe que los jugadores o sus representantes estén en contacto con nuevos equipos antes de que su contrato caduque de forma oficial. Después de atestiguar por años como a escasos minutos del inicio del año nuevo de la liga los equipos y los jugadores llegaban a acuerdos multimillonarios cuyas negociaciones, seguramente tomaron mucho más tiempo del que oficialmente habían tenido disponible, oficializó un periodo en el que los representantes de los jugadores pueden adelantar las pláticas y llegar a acuerdos con los equipos, pero sin llegar a la firma de un contrato.

Ahora entremos a las minucias de la situación. Como reza el dicho "no todo lo que brilla es oro" y si te familiarizas con estos términos evitarás confundir oro con espejitos.

El primer consejo es esperar a que los números de cada acuerdo sean publicados para entenderlos mejor y para juzgarlos de manera más atinada, ya que usualmente un encabezado no refleja totalmente lo que el contrato realmente significa para el jugador.

Continuando con nuestro ejemplo en el que John Doe ganará 100 millones en 5 años, esto nos haría pensar, usando una matemática básica, que su ganancia promedio sería de 20 millones por año, pero realmente hay mucho más que eso. Conocer, de entrada, el detalle de cuánto de esos 100 millones está garantizado, nos dará un pedazo de información un poco más completa.

Tweet-garantizado

Un par de aspectos a considerar. Primero, el concepto de dinero garantizado, el cual podemos entender como la cantidad que el jugador cobrará con certeza, por lo que en nuestro ejemplo, de los 100 millones el jugador verá de forma segura únicamente 45. Luego está la parte del dinero a través del tiempo; para John Doe podemos ver cómo el equipo en realidad se está comprometiendo solamente a los dos primeros años. Partiendo de aquella operación que realizamos antes, que nos dio una ganancia anual promedio de 20 millones, entonces entendemos que para el año tres, en realidad solo le deben 5 millones y puede evaluar, con base en el mercado, el desempeño del jugador y los jugadores disponibles en el Draft y la Agencia Libre de ese año, si quiere o no retener al jugador.

Es aquí donde entran en juego también los incentivos o bonos, que son lo que constituye buena parte del dinero de un contrato para un jugador y que hacen, por lo menos en parte, que un equipo quiera o pueda comprometerse más allá de los primeros años con él.

El más conocido es el bono por firma (signing bonus), el cual representa una cantidad que el jugador recibe por adelantado de manera íntegra, pero el equipo puede prorratear la cantidad en su contabilidad contra el tope salarial durante todo el contrato o un máximo de cinco años. Otros bonos comunes están ligados a eventos y algunos más a desempeño en el campo durante la temporada (sacks, yardas acumuladas, touchdowns, etc.).

Uno que suele ser determinante para la continuidad de los jugadores es el Roster Bonus, ya que este normalmente dicta que en caso de que el jugador forme parte del equipo para determinada fecha, entonces recibirá cierta cantidad de dinero, incluso hay algunos contratos que especifican que en dicha fecha, se garantiza la ganancia del siguiente año.

Apliquemos esto al caso John Doe. Además de los 5 millones garantizados en su año tres, él tiene un roster bonus de 3 millones que se activa el 1 de marzo, pero además ese mismo día su ganancia del siguiente año se convierte en garantizada. De tal forma, el costo, hasta este punto de Doe para el Equipo de la Ciudad sería de los 20 millones anuales más los tres millones por el roster bonus, una cantidad a pagar sí o sí, esto sin contar ningún otro bono. Es por eso que si el equipo tiene la menor duda de que haya una relación costo-beneficio favorable, cortará a Doe antes del 1 de marzo.

Entonces, ¿por qué poner esa duración y esas cantidades? Es similar a cuando en las bases de un concurso se puede leer que habrá "hasta 1 millón en premios". En teoría, si uno suma el valor de todos los premios que hay disponibles y los transforma en dinero, la suma da tal cantidad, pero eso no significa que un ganador se va a llevar todo eso.

Con los contratos en la NFL pasa igual. En caso de que un jugador permanezca el número completo de años expresados en el término y llegue a todas las metas expresadas para desbloquear los bonos, entonces podría ganar la cantidad completa, pero eso es algo sumamente difícil.

Es por eso que un caso como el de Kirk Cousins es una pieza digna de museo. El quarterback aseguró tremendas ganancias al recibir dos etiquetas de jugador franquicia consecutivas por parte de Washington, lo que le garantizó primero 19.9 millones y luego 23.9 el segundo año. De ahí, se convirtió en agente libre y consiguió un contrato de tres años y 84 millones, todos ellos garantizados, con los Vikings. Al término de ese, consiguió una extensión con el mismo equipo, por dos años más y 66 millones, también garantizados y justo un año después consiguió un año más por 35 millones garantizados más.

Sin embargo la norma en la NFL es que la estructura de un contrato amarre a las partes durante los primeros dos, o cuando mucho tres años. Es por eso que, vistos en retrospectiva, los encabezados de mediados de marzo muchas veces se convierten en una sarta de patrañas. Los equipos terminan cortando a los jugadores antes del plazo marcado y por supuesto pagando mucho menos.

Pero bueno, si ya quedó claro que la duración y la cantidad expresada en los encabezados de las noticias no es la real, entonces preguntamos una vez más, ¿por qué publicarlo de esa manera? La respuesta más sintética que este autor puede dar es: mercadotecnia y narrativa que se traducen en negocio.

Recordemos que los insiders a los que seguimos para mantenernos informados al segundo de lo que pasa en la liga, tienen fuentes que los alimentan con los datos. Algunas de esas fuentes son los agentes que negocian los contratos mencionados con los equipos, por lo que tener un encabezado diciendo que John Doe firmó un contrato de 5 años y 100 millones, cuenta una mejor historia que decir que lo hizo por 2 años, 45 millones y a partir del tercero el equipo evaluará año con año si quiere retener los servicios del jugador.

La primera historia hace quedar mejor al agente ante potenciales clientes futuros y al equipo ante potenciales agentes libres. Eso es mucho mejor para el negocio de ambos y también, potencialmente, para el jugador.

Es importante también aclarar que esto no es ningún secreto ni engaño para los jugadores, ellos están conscientes de las implicaciones de los contratos, por lo menos así es cuando tienen agentes y asesores que les hacen ver cada uno de los detalles y sus posibilidades.

El frenesí de los siguientes días puede ser abrumador, solo hay que tomar en cuenta que usualmente los primeros reportes no cuentan la historia completa y hay que tomarlos con un grano de sal.